Día 4

Seguimos los pasos de los Gauchos trashumantes, subimos toda la mañana, el paisaje detrás de nosotros se extiende hasta el infinito, los descansos para las fotos son muchos, ¡aprovechamos esta oportunidad para dejar nuestros caballos respirar! Almuerzo seguido de una siesta en el bosque de ñiré, luego nos dirigimos al cañón Nireco, refugio privilegiado del famoso cóndor andino. Bajamos con extrema precaución ya que es vertiginoso. Alrededor de las 19hs llegamos a la veranada de Don Cipriano, donde organizamos el campamento para las próximas dos noches.