Día 6

Salimos de este rincón de Paraíso cruzando el cañón Nireco, esta vez por el lado mas bajo. En frente distinguimos perfectamente el camino por el cual bajamos, ¡sorprendente! Nos dirigimos a la meseta de las Hornillas, un conjunto de piedras volcánicas en un promontorio justo en medio de «ninguna parte», a la sombra de la cual almorzamos. Por la tarde, llegamos al arroyo Butalon y cruzamos la vasta pradera que irriga. Al cruzar el próximo paso, encontramos el hermoso panorama que ofrece a nuestros ojos los volcanes Domuyo y Tromen, sus respectivas cumbres a 4907 y 4114m sndm. Dormimos esta noche en las alturas para disfrutar de la vista…